
Con la edad, las uñas pueden engordar, la piel se seca y se vuelve más fina, aparecen enfermedades que pueden afectar al estado de los pies (colesterol, diabetes, problemas de circulación..), las articulaciones y huesos se deforman, la movilidad se reduce, lo que impide que se pueda hacer un correcto cuidado del pie.
Las revisiones podológicas mejoran la calidad de vida de los mayores, a la vez que previenen de posibles problemas y complicaciones más graves.
Los problemas más frecuentes que tratamos en consulta son:
- callos y durezas
- engrosamiento de las uñas
- uñas encarnadas
- deformidades de los dedos (juanetes, dedos en garra..)
- talalgias (dolor en talón) y metatarsalgias (dolor bajo los dedos)
- espolón calcáneo
- pie diabético y de riesgo / ulceraciones
- sabañones
- problemas relacionados con el calzado
- Neuroma de Morton